Después de un capuchino y algún que otro retraso en el embarque llegamos a Cuiabá donde nos esperaba Juan, nuestro contacto de Pantanal Partners, que nos orientó para organizar el viaje por el Pantanal (info@pantanalpartners.com.br) y Vicente que sería nuestro guía durante todo el recorrido.
Nos dirigimos hacia Poconé, ciudad donde encontramos la puerta de la Transpantaneira, “rodovia” que atraviesa el Pantanal norte.
Esta pista sin asfaltar fue construida en los años 70 con el objetivo de facilitar el movimiento del ganado de la región y tiene una longitud de 145 km aproximadamente. Su característica principal son los 122 puentes de madera que se construyeron para drenarla en temporada de lluvias, lo que contribuye a que, incluso en la temporada más seca, se mantengan pequeñas lagunas en sus orillas que atraen a un gran número de animales, convirtiéndola así en la “ecoruta” de la que disfrutamos en la actualidad.
A través de la transpantaneira nos alejamos del entorno urbano de Poconé para adentrarnos poco a poco en el Mato Grosso.
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