Habiendo estado en época veraniega en Islandia, quedaba pendiente volver al país en una época de otoño-invierno para tener la opción de ver las famosas auroras boreales.
En esta ocasión todo surge a raíz de una propuesta de David, con quien ya hemos viajado en Costa Rica y por las Islas Feroe.
Su idea es alquilar una camper-van para tener la libertad de quedarnos en sitios perdidos en busca de las luces verdes, decir que ninguno teníamos experiencia previa en este tipo de vehículos.
El viaje transcurre durante la primera quincena de octubre, una época en la que hemos visto un muy buen equilibrio entre horas de luz y nocturnas, para así poder realizar muchas actividades turísticas durante el día.
Para hacerse una idea:
El primer día del viaje amanece a las 7.30 y anochece a las 18.50
Tan solo 15 días después, amanece a las 8.20 y anochece a las 18.00.
El mapa con las diferentes zonas agrupadas
Hemos dividido el mapa en las siguientes zonas de interés por localización:
Entre medias tenemos diversos puntos a los que no tenemos claro antes de ir si sería posible ir por el acceso nevado, que son:
SPOILER: No pudimos ir a ninguna de las opcionales, es más, en 15 días tampoco tuvimos tiempo de ir a todo lo que teníamos pensado.
Y es que 15 días se nos hicieron muy cortos para el recorrido circular a la isla.
Después de mirar diferentes opciones, todoterrenos camperizados, más grandes, más pequeños, llegamos a la conclusión de que para dos personas estaba muy bien dimensionada el tamaño de la Volkswagen Transporten camperizada, eso sí, siempre siendo 4x4 ya que hay muchas ocasiones en la se que hacen recorridos fuera de la carretera.
Con esta campervan Volkswagen Transporter 4x4 hicimos el viaje
Tras mirar diferentes agencias optamos por Campeasy porque parecía dentro de lo caro que es todo en Islandia, la que ofrecía unas características de seguro-equipación-precio más interesantes.
La furgoneta digamos que tiene 3 partes:
En la propia furgoneta había cargadores USB que para un uso normal habrían sido suficientes, pero en casos como el nuestro con tanto material, tuvimos que alquilar un inversor para conectar varios cargadores externos, lo cual nos provocó varios quebraderos de cabeza por descensos de carga en las baterías de la furgoneta, pero que al final pudimos solventar dosificando mejor los aparatos a cargar.
Nosotros éramos dos personas, pero tal vez habría estado muy bien el número 3, ya que habría dividido bastante los gastos y creo que habría habido espacio suficiente.
No se duerme nada mal en la campervan
Otro factor importante a saber en el alquiler de vehículos es que no incluyen ciertos detalles en los seguros aunque selecciones lo más caro y con más coberturas, así es el caso por ejemplo de la rotura de puertas debido al viento, algo que por lo visto es muy habitual y que visto lo visto... vemos bastante probable reventar una puerta si no estás atento a aparcar de cara al viento...
Sobre la comida, leímos mucho sobre la posibilidad de llevar desde España la maleta llena frente a comprar allí y tras muchos blog decidimos que no merecía la pena llevar nada desde España, algo que luego pudimos corroborar sobre el terreno.
Haciendo compras en los supermercados BONUS hay unos precios bastante razonables y no parece necesario llevar nada.
Para hacerse una idea, nuestra media de gasto diario en comida fueron 14 EUR/persona, incluyendo varios cafés con pastel que nos tomamos en alguna cafetería, y el resto siempre comida de supermercado.
Comer tras una buena ruta en la furgoneta, un gustazo
En Islandia siempre hace bastante fresco, aunque como siempre la mejor opción es ir bien preparado.
En nuestro caso en la primera quincena de octubre la ropa de todos los días era:
Todo esto entró en el equipaje
En esta ocasión hemos llevado el siguiente material fotográfico:
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